Si tu hijo tiene una capacidad como cualquier otro niño o incluso mayor, pero no aprueba y le costó aprender a leer, tiene problemas para memorizar, dificultades para prestar atención y estar quieto en la silla, malas posturas, se le caen las cosas de las manos con frecuencia, poca coordinación y equilibrio… Podríamos estar hablando de Imadurez Neuromotora. La I.N. se empieza a manifestar en los primeros meses de vida, pero es más evidente cuando el peque empieza el colegio. El éxito en el aprendizaje académico tiene mucha relación con el dominio de las habilidades motrices. La lectura: desarrollo y control de los movimientos oculares suaves, cruce de la línea media vertical del cuerpo. (habilidades motoras) Escritura: Coordinación mano-ojo, motricidad fina (habilidades motoras) Estar sentado quieto: Control postural, equilibrio, coordinación, orientación (habilides motoras) Matemáticas: Cooperación de los dos hemisferios. Estos procesos cognitivos superiores (leer, escribir, atender, estar sentado, comprender lectura y matemáticas) requieren un sistema neurofisiológico maduro. Investigaciones apuntan a que la percepción, el sistema vestibular y la estabilidad postural, están inmaduras en niños con problemas de lectura. Si quieres saber si el problema de tu hijo es de madurez neuromotora, consultanos sin compromiso. Susana Mezquida www.pedagogiamadrid.com